Calepino: lo esencial, siempre a mano
Un lápiz, una idea y un momento para anotarla. Calepino recupera la sencillez de los útiles de trabajo y la convierte en papelería que apetece llevar contigo.
Sus lápices de líneas sobrias encajan en el cuaderno de cada día, entre apuntes rápidos, bocetos y pequeñas ideas que no quieres perder.
Conoce la historia de Calepino
El origen de Calepino está en un recuerdo de Fabrice Richard: los cuadernos que su padre utilizaba en su taller de carpintería para tomar medidas y dibujar planos. Aquellos objetos prácticos, rodeados de madera y herramientas, inspiraron la identidad de la marca.
Después de vivir en Copenhague y acercarse al diseño escandinavo, Richard trabajó en el sector de las agendas y exploró la creación digital antes de volver al papel. De ese recorrido nació una propuesta centrada en la utilidad y la sencillez.
El nombre remite al lexicógrafo italiano Ambrogio Calepino y al origen de la palabra francesa «calepin», cuaderno de notas. La gama creció desde los cuadernos hacia otros instrumentos de escritura, manteniendo esa atención a los pequeños objetos cotidianos.
Fuentes consultadas







